Acudí el viernes, para ver a un par de compañeros:
Miguel López Laorga, que además de compañero de afición por la escritura también lo es de trabajo (siempre es agradable cruzarse con él en los pasillos de la empresa y charlar un poco sobre nuestras historias y ocurrencias), estuvo firmando su obra “Casos y cuernos raros”, en el stand de “Antares”.
El sábado estuve yo, en “Punto y Línea”, pasando calor, hasta que la llegada del anochecer nos dio un respiro. Tuve la suerte de ver varias caras conocidas, varios amigos, antiguos compañeros del instituto (dónde habrán quedado ya esos años)… José María Guil también apareció por allí y estuvimos charlando un ratillo… Vamos, que cuando me quise dar cuenta ya era hora de echar el cierre y volver a casa.
Así que sólo tengo palabras de agradecimiento para Federico y Ana, por su ayuda y excelente trato, en una tarde que resultó tan amena como calurosa. Y gracias también a todos los que se acercaron al stand para llevarse mi libro firmado. Espero que mi historia les haga pasar momentos agradables.
